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Fertilidad Natural

11 junio, 2020

FERTILIDAD NATURAL

LO MEJOR PARA TÍ Y TU BEBÉ

 

 

En nuestra genética viene descrito el imperativo de la procreación, la piedra fundamental de una vida basada en el cuidado de la siguiente generación. Pero, además, un proyecto personal que será el centro de nuestra felicidad.

En este siglo, sin embargo, no siempre es fácil concebir y los motivos son diferentes. El principal es el cortisol. La hormona del estrés que solamente debería encenderse una o dos veces al mes cuando huimos de un león, nos invade una tribu rival o hay un incendio. Pero en este siglo esta permanentemente encendida. Esta hormona apaga todos los sistemas salvo el de supervivencia. Permite correr, gritar, pelear, etc, dejándonos con una peor calidad de sueño, empeorando nuestra digestión y empeorando nuestra capacidad para quedarnos embarazados y crear una familia.

Otro factor muy importante, estadísticamente hablando, es el desequilibrio del sistema inmune que puede ser causa de muchos de los abortos que se sufren hoy en día. Son alteraciones de unos leucocitos llamados T-helper, de los que hay dos tipos principales y que deben estar compensados. Al aparecer una descompensación, unos de ellos, los Th1 pueden producir un ataque o proceso inflamatorio que no permite que se mantenga el embarazo en las primeras semanas de gestación. Estos linfocitos ya son bien conocidos y podemos ayudar a equilibrarlos con dieta y otros tratamientos.

También las alteraciones en las hormonas empeoran la calidad de la ovulación o la producción de esperma. De este modo, algunas de estas hormonas no se producen en los ritmos y cantidades correctas minorando mucho las posibilidades de una fertilidad natural. Tanto por la parte de la mujer como del hombre. En la mujer van a alterarse hormonas como el estradiol o la aromatasa mientras que en el hombre será prioritaria la conocida testosterona. Lo que no es tan conocido es que para que su función sea la adecuada debe estar muy bien el sistema circulatorio. En ambos casos será fundamental el cambio de dieta. Hay muchos alimentos que tienen moléculas que en el cuerpo se comportan como hormonas femeninas, se llaman moléculas estrógeno-like, y hacen que el cuerpo se comporte diferente dándole órdenes incorrectas y así el cuerpo no puede comportarse correctamente ni avanzar en el embarazo.

También hay causas que tienen que ver con la posición o forma del útero, que pueden empeorar las posibilidades pero raramente imposibilitan el embarazo y tienen tratamiento con osteopatía y fisioterapia para suelo pélvico. Otras situaciones anatómicas sí pueden ser más complicadas y difíciles de resolver, pero no son las habituales.

Debido a la gran profesionalidad de los equipos que hacen la fecundación in vitro y la inseminación artificial este tipo de actuaciones son una buena posibilidad para conseguir el objetivo de formar una familia. Pero son procesos costosos y a veces muy duros. Hay otros procesos sanitarios más sencillos de seguir por el paciente que también tienen un gran porcentaje de éxito.

Este éxito a nivel de fertilidad, por la vía más natural posible, es la fusión de una dieta antiinflamatoria que regule a nivel hormonal, con la osteopatía para resolver los problemas mecánicos y físicos, psicología familiar y la acupuntura china, que ha demostrado ser el gran aliado de las parejas que buscan formar una familia.

La acupuntura regulará los procesos fisiológicos, bajará el estrés y recuperará el sistema de la debilidad que producen el trabajo y las prisas, para que el cortisol no acapare los sistemas implicados en la fertilidad. La nutrición se encargará de todo el ámbito químico, el sistema inmune, las hormonas y tantos parámetros que se requieren. Se suma la osteopatía para que el sistema nervioso esté en equilibrio, se resuelvan posiciones del útero y tensiones mecánicas y que tanto él como ella hagan el proceso en sintonía. Y para que el tratamiento mejore aún más, tendréis el apoyo de la psicóloga familiar, que os explicará cada paso emocional por el que pasaréis para bajar el estrés fisiológico. Dándole importancia solo a aquello que lo tiene, vuestra felicidad y vuestro proyecto.

Con la unión de estas disciplinas se genera el equilibrio que se busca, tanto en la mujer como en el hombre, sin efectos secundarios ni tratamientos fuertes. Al contrario, los pacientes estarán cada vez más sanos. Lo que el tratamiento busca es mejorar la salud de la pareja para que sea igual que la de aquellos que sí que encuentran su bebé sin ayuda.

Un proyecto como la familia lo merece todo. Y un tratamiento integrativo, llevado a cabo por sanitarios especializados, trabajando como equipo sería la mejor opción. Para que cuando acabéis el tratamiento y tengáis vuestro bebé, además, estéis más sanos que nunca para cuidar de él y ser los padres que queréis ser.

 

 

 

Artículo escrito por Francisco García, Director de Clínica Ilion

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